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Mucho se habla ahora sobre el deseo, sobre quién tiene más (el hombre o la mujer) y sobre todo de cómo aumentarlo. Pero por mi experiencia, lo que realmente buscan muchas personas cuando acuden a la llamada de “cómo potenciar tu deseo” es a “cómo demonios consigo que mi pareja tenga ganas cuando las tengo yo”.

Primero vamos a partir de que las parejas que pasan por una etapa “indefinida” de falta de deseo por su pareja, no se debe a que están inmersos en una aventura con otra persona, o a que sencillamente ya no están enamoradas del otro (causas muy comunes por otro lado). Vamos a suponer que se siguen amando igual que el primer día y la relación es estupenda en comunicación, respeto, amistad y complicidad.

Pues bien, el deseo sexual puede variar y varía a lo largo de nuestra vida, y las causas por la que a veces desaparece son múltiples (familia, salud, trabajo, hormonas, etc…) pero ya existe multitud de información al respecto, además de excelentes profesionales que pueden informarte mejor que yo sobre el asunto.

Yo tan solo quiero hoy darte un pequeño consejo para lograr armonizar tu deseo con el de tu pareja. Cuando la otra persona esté cansada o no se muestre interesada para el encuentro sexual y amoroso pero tú tengas muchas ganas, en lugar de quejarte, frustrarte, enfadarte o reprochar nada, intenta mostrarte comprensiva y aprovecha esas ganas tuyas para masturbarte… pero junto a él o ella.

Darse placer en brazos de tu pareja puede resultar chocante en un principio y provocar vergüenza, pero es una manera excelente de mostrar al otro los toques que más te gustan. Además siempre puede abrazarte mientras lo haces o poner las manos sobre tu cuerpo. Quién sabe si en algún momento o en alguna ocasión esas manos elijan acariciarte cuando vean que te estás divirtiendo mucho. Con esto lograrás no solo ir despertando su deseo sino además ir creando una unión aún mayor con tu pareja.

Si podéis mantener una conversación abierta sobre esta parte natural de la sexualidad humana e incluso practicarla abiertamente dentro del dormitorio, podréis armonizar vuestros ciclos sexuales y tender un puente entre el deseo de ambos, evitando este escollo que tantas disputas produce en otras parejas.

Además aunque no hagáis nada, es recomendable que dediquéis unos minutos, o incluso unos segundos, a tocaros y besaros antes de dormir. Esto os permitirá armonizar vuestras energías y volver a conectar después de un día (o varios) de separación (física o emocional). La secreción de oxitocina que se produce cuando os tocáis aumentará vuestro afecto y fortalecerá el vínculo mutuo.

Así que ya sabes, sé sexitiv@!!!